domingo, 8 de noviembre de 2015

Oscuros tiempos de terrorismo.

Hace unos meses fui es busca de información sobre lo ocurrido en Perú durante los años 1980 y 2000, años de muerte y desaparición de más de 69000 personas en todo el país peruano. Gracias al Museo de la Nación y su muestra de fotografías ‘’YUYANAPAQ’’ pude conocer detalladamente como fueron esos años funestos, pues era muy pequeña cuando se vivía el terrorismo, y a pesar de que me contaban sentía que no estaba enterada al 100%.
Hay tanto por conocer sobre el terrorismo peruano, historias y atentados que no han sido los mas recalcados de aquellos años como lo de Barrios Altos, Tarata, La Cantuta, dejando en desgracia muchas ciudades del Perú y gente muerta incluso siendo inocentes. Quiero contarles algunos de los atentados cometidos por Sendero Luminoso y el MRTA que no han sido lo mas resaltados como lo he comentado antes.
Todo comienza un 17 de mayo de 1980 en la ciudad de Ayacucho, Sendero Luminoso aparece quemando ánforas electorales e incendiando la Municipalidad de San Martín de Porres, como también entraron a la cárcel de Huamanga para cometer un asalto y, entre tanto alboroto, 304 personas se fugaron. Cada vez eran más fuertes los atentados, es por ello, que las fuerzas armadas asumen el control interno del departamento de Ayacucho, declarando en estado de emergencia a todo el País.
Me causó mucho temor cuando vi unas imágenes de ocho personas tiradas, ensangrentadas y muertas en un desolado desierto. Estas personas eran periodistas y el motivo de mi temor es porque quien redacta estas líneas anhela ser periodista, reportera, comunicadora, y no me hubiera gustado terminar como aquellos señores que solo habían ido aquel lugar para investigar una masacre cometida por los senderistas y un municipio vecino, totalmente sanguinario. Se descubrieron fosas clandestinas en Huancavelica con 49 cadáveres, antes de que eso pasara estas personas estaban detenidas en el mismo lugar donde, dicho sea de paso, desaprecio un periodista de ‘’La República’’, Jaime Ayala.
Hubo despliegue de violencia política; crisis extremas; acciones subversivas, autoritarias y corruptas. Pero un día todo culmina con el viaje de Alberto Fujimori a Asia, haciendo publica su renuncia a la presidencia, ojo que con esto no quiero decir que estoy en contra de Fujimori, ni tampoco a favor por creer que de una u otra forma termino con el terrorismo. Es cierto, no lo hizo de la mejor manera ya que murió mucha gente totalmente inocente, pero si no hubiera exterminado el terrorismo de raíz hoy en día seguiríamos sufriendo por tener que vivir con velitas o no poder salir en las noches sin el temor de ser tomados como rehén o simplemente asesinados.
Mientras caminaba por los pasillos del Museo, me quedaba impresionada no solo por cómo se contaban los hechos, sino porque se podía apreciar fotos sorprendentes de momentos exactos en que ocurrieron las tragedias, de cómo quedaron las víctimas en aquellos oscuros años e incluso videos donde se puede observar la gente muerta y la violencia que existía en el país.

Límites con el metropolitano...

Los buses del metropolitano se han vuelto realmente útil para mi, lo uso a diario así que ¡GRACIAS SEÑOR CASTAÑEDA! pero hay cosas por mejorar definitivamente. 
Mi rutina diaria y mañanera es levantarme, alistar mis cosas e ir al metropolitano a esperar la B o la C (buses que me llevan hasta mi centro de estudio). Recalco que es limpio y el único transporte lineal en Lima que respeta el medio pasaje, aunque más parezca un pasaje normal jaja, la ‘’tarjetita’’ verde que quiere decir S/1.25 el pasaje cuando lo normal es S/2.50, la tarjeta amarilla. Yo entro en la Estación México (La victoria) y felizmente no hay mucha gente, nada comparado con la Estación Javier Prado o la Estación Central en hora punta ¡es fatal!.
Siguiendo con mi rutina mañanera… Me siento tranquila estando dentro de la Estación del Metropolitano, hasta que veo la hora y ya han pasado diez minutos, no viene mi carro, si no es ese el problema es que ya han pasado como 3 buses PERO REPLETOS. Dichoso es el día en que me ha tocado un bus casi vacío y más aún si he ido sentada durante mi viaje.
En mi opinión, para acabar con este problema la Municipalidad Metropolitana de Lima debería prestar más atención al caso colocando personales en las puertas de los buses o de los paraderos, ¿para qué? para que controlen un número de personas al ingresar y no se llene al punto de no poder moverse o tener que aguantar lo diversos olores de la gente. Que desagradable.
↓ ↓ ↓ ↓ Aquí abajo les dejo un video para que vean como es un viaje en el Metropolitano  ↓ ↓ ↓ ↓